«¿Qué incluye el precio de S/ 149?»
El frasco de 20 cápsulas sellado y la llamada del asesor en 15 a 30 minutos para cerrar la dirección. También el reparto a cualquiera de las 25 regiones y el pago en efectivo recién en la puerta. El paquete se abre y se revisa antes de soltar el dinero. Con una sola unidad alcanza para pedir, ya que esta oferta no arma packs obligatorios.
«¿Cuántos días rinde el frasco?»
Con la pauta de dos cápsulas al día que publica Promart, las 20 del frasco cubren diez días. Con la de una en ayunas que publica Inkafarma, veinte. Quien quiere un mes seguido lo dice en la llamada y el asesor arma el pedido con lo que haga falta.
«¿Es el mismo frasco que sale en Inkafarma y en Plaza Vea?»
Sí, es el mismo frasco de 20 cápsulas que las cadenas listan con títulos más largos. Acá cuesta S/ 149 y en la reventa en línea S/ 174. La diferencia se paga en efectivo en la puerta, sin tarjeta y sin depósito por adelantado.
«¿Y si el que llega es el Americano, el gel o el XL?»
En este catálogo se despacha el frasco de 20 cápsulas de la foto y ninguna otra presentación. El Americano y el XL son formatos distintos, y el gel va por fuera del cuerpo. El asesor repite la presentación en la llamada, así que la caja que llega es la que pediste.
«¿Cuándo llega el pedido?»
En Lima, entre 24 y 48 horas contadas desde la llamada de confirmación. En provincias, de 2 a 5 días hábiles, con las 25 regiones cubiertas. El repartidor entrega el paquete, lo abres, revisas el frasco y recién ahí sale la plata.
«¿Se paga con tarjeta o al recibir?»
Al recibir, en efectivo y en la puerta de tu casa, como en cualquier otro pedido de la tienda. La compra se cierra sin tarjeta, sin Yape por adelantado y sin depósito antes del despacho. El costo del delivery se acuerda por teléfono según tu región, en la misma llamada.
«¿Para quién encaja este frasco?»
Para el hombre adulto que quiere mantener su energía y apoyar su rendimiento físico con seis plantas peruanas en una cápsula. Va bien con una alimentación equilibrada y con movimiento, que es donde el frasco aporta su parte. El cuidado tampoco pide nada raro, y basta con dejarlo cerrado en un lugar fresco y seco.