- Arándano rojo
- El más estudiado del rubro urinario, por unas proantocianidinas que estorban el agarre de Escherichia coli a la pared de la vejiga. Los ensayos se han hecho sobre todo en mujeres con cistitis recurrentes, y ahí es donde tiene sentido probarlo: entre episodios y de forma sostenida. Al comparar frascos, busca los miligramos de PAC por dosis; el jugo azucarado del supermercado juega en otra liga.
- D-manosa
- Un azúcar simple que sale casi entero por la orina, y ahí Escherichia coli se agarra a ella en lugar de agarrarse a la pared de la vejiga. Se vende suelta, en sobres o en cápsulas, y va aparte: los dos frascos de esta categoría llevan otras plantas y se compran por otra razón.
- Manzanilla y cola de caballo
- Las infusiones que más se buscan para esta zona en Perú, por su efecto diurético y por costumbre de casa. Salen baratas, se preparan en cinco minutos y sus efectos se notan sobre todo en la cantidad de líquido que pasa por la vejiga.
- Graviola, noni y manayupa
- Las tres plantas amazónicas de la fórmula de Liluama, que acá se toman en infusión desde hace generaciones. La cápsula es la forma cómoda de lo mismo: la misma costumbre de casa, en una toma diaria que cabe en el bolsillo.
- Saw palmetto
- Serenoa repens, el extracto con más literatura detrás en el terreno de la próstata y el que abre la fórmula de Broten. Aparece donde uno lo esperaría en un frasco serio del rubro masculino.
- Semillas de calabaza y licopeno
- Los dos acompañantes clásicos del saw palmetto: el licopeno es el pigmento del tomate y tiene relación establecida con este tejido, mientras que la calabaza viene de la costumbre y no trae ensayos detrás.
- Zinc y vitamina D3
- Dos nutrientes con papel conocido en el tejido prostático y en el sistema inmunitario, y con carencia frecuente en la dieta peruana. El aporte es concreto y medible, y por eso son los dos renglones que más peso tienen en una etiqueta masculina.
- Probióticos
- Lactobacilos que se estudian sobre todo por la flora vaginal y su relación con las infecciones recurrentes. Son microorganismos vivos, y la cepa importa: dos frascos con la misma palabra en la tapa pueden llevar cosas distintas, así que ese nombre se busca en la etiqueta.
- Cistitis recurrente
- Cuando el episodio vuelve varias veces al año se habla de cistitis recurrente, y es el escenario donde se recomienda mirar el terreno además del episodio. Ahí encajan el arándano, la D-manosa, los probióticos y los hábitos de la guía de arriba.
- Antibiótico
- Resuelve una infección urinaria, y va con receta ya que la elección depende del cultivo de orina. Los antibióticos ordenan el episodio agudo y terminan con la caja; el suplemento entra después, para las semanas tranquilas, y el uso de uno no quita el del otro.