- Yacón
- Raíz dulce cuyo azúcar son fructooligosacáridos, una fibra prebiótica que el cuerpo no absorbe como glucosa. Es lo mejor documentado de las cinco, pero como fibra y no como hipoglucemiante. Ahí está la respuesta a si el yacón sirve para bajar el azúcar: acompaña, y lo hace por la fibra.
- Pasuchaca
- Geranium dielsianum, hierba altoandina que en la sierra se toma en infusión desde hace generaciones. La investigación peruana publicada es sobre todo preclínica, con muestras pequeñas en humanos: apunta en buena dirección y no alcanza para hablar de efecto probado.
- Alcachofa
- Inulina y cinarina. Tradición de uso digestivo y hepático bien documentada en Europa; para el azúcar en la sangre, sin declaración autorizada.
- Cuti cuti
- Planta andina que en la sierra central se usa desde antiguo, y una de las cinco que llevan tanto Glyconorm como Diabenol en su fórmula.
- Cúrcuma
- La curcumina es el compuesto más estudiado del grupo, con resultados prometedores en ensayos pequeños. Su problema conocido es la absorción: sola se aprovecha poco.
- Canela
- La hierba más buscada del rubro después del yacón. Los ensayos muestran bajadas leves de la glucosa en ayunas que no se repiten siempre. Sin embargo, ninguno de los dos frascos la lleva: si la quieres, va en la comida, que además sale gratis.
- Berberina, cromo y magnesio
- Los tres suplementos que más aparecen cuando alguien busca este tema, y ninguno de los dos frascos de esta categoría los lleva. La berberina tiene los ensayos más llamativos del grupo y también las interacciones más serias con otras pastillas.
- Vitamina D
- La respuesta honesta a «qué vitamina regula el azúcar» es que ninguna lo hace. La vitamina D se asocia con mejor control metabólico en quien anda bajo de ella, y eso lo dice un análisis, no una sensación.
- Fibra, caminar y dormir
- Fuera del frasco y con más respaldo que todo lo anterior: son cambios de vida, no una compra. Una caminata de treinta minutos después de comer baja el pico de esa comida; dormir mal lo sube. Los ciento cincuenta minutos de movimiento a la semana son la cifra que repiten las guías de actividad física, y no cuestan nada.