- Clorhexidina
- Antiséptico de higiene de toda la vida: actúa sobre las bacterias que producen el olor, no sobre el sudor. De los pocos ingredientes de esta categoría con uso realmente establecido.
- Ácido undecilénico
- Derivado de origen vegetal, en productos de higiene para pies desde hace décadas. Aparece solo o combinado, en fórmulas de venta libre.
- Aceite de árbol de té
- Melaleuca alternifolia. El aceite esencial más estudiado por sus propiedades antimicrobianas; los estudios publicados, sin embargo, suelen ser pequeños.
- Salvia
- Salvia officinalis. En cosmética de pies aparece asociada a bajar la transpiración, y esa asociación viene de cómo se ha usado siempre en casa, no de ensayos.
- Talco y almidón
- Los absorbentes de siempre. Desinfectar no desinfectan: mantienen el pie seco, que ya es medio problema resuelto. Su sitio es adentro del zapato.
- Bicarbonato y vinagre
- Los remedios caseros más buscados. El bicarbonato absorbe humedad y sube el pH de la piel; el vinagre lo baja. Sobre piel agrietada o con heridas, los dos arden.
- Hiperhidrosis
- El nombre de la sudoración excesiva sin causa aparente. Cuando los pies empapan la media estando en reposo, el problema dejó de ser de higiene.
- Terbinafina y clotrimazol
- Los antimicóticos de venta en farmacia, y la referencia de esta categoría: un hongo instalado se resuelve con uno de los dos. El desodorante trabaja el sudor y el olor, que es otro asunto.