- Castaño de indias
- La planta con más recorrido en piernas cansadas y varices, y la que comparten las dos cremas de acá. Las revisiones que la respaldan estudiaron el extracto de semilla por vía oral, no la crema, y esa distinción decide de antemano lo que puedes esperar del tubo que compres.
- Hamamelis
- Astringente clásico para venas superficiales y piel irritada. Tradición larga en preparados de piernas, y pruebas en personas, pocas. Va en Elastica.
- Centella asiática
- De las pocas del rubro con ensayos en insuficiencia venosa por vía oral, casi siempre como extracto titulado. En crema el respaldo es menor. Va en Elastica.
- Cafeína tópica
- Muy usada en cremas y geles de piernas por su efecto de firmeza inmediata sobre la piel. Se siente el mismo día y no toca la vena. Va en Veniselle.
- Mentol y pimiento rojo
- El juego de frío y calor que da la sensación de alivio y acompaña el masaje. Es sensorial, es real, y dura lo que dura.
- Manzanilla
- Calmante de piel que se usa desde siempre en el rubro, pero también una causa conocida de alergia de contacto en quien reacciona a las compuestas. Conviene probar en una zona pequeña primero.
- Diosmina y hesperidina
- Los flebotónicos que más se despachan en farmacia para piernas, en pastilla y no en crema. En el mostrador no cuentan como suplemento sino como medicamento, y ninguno de los cuatro productos de acá lo lleva.
- Cola de caballo y chancapiedra
- El par diurético de las cápsulas de presión. Acompañan la salida de líquidos, y la retención es una de las cosas que se notan cuando la presión anda alta.
- Potasio y magnesio
- El potasio es el mineral con la relación más establecida con la presión arterial, por su equilibrio con el sodio. Ojo si tienes problemas de riñón o tomas ciertos diuréticos: ahí el potasio se vigila.
- Sacha inchi y cúrcuma
- La semilla amazónica aporta ácidos grasos omega, y la curcumina se investiga en inflamación y colesterol con ensayos pequeños. Para la presión arterial, ni una ni otra tiene reconocimiento.
- Retorno venoso
- El camino de vuelta de la sangre desde el pie hasta el corazón, cuesta arriba y contra la gravedad. Lo empuja la pantorrilla en cada paso, y unas válvulas de una sola dirección impiden que baje. Cuando esas válvulas dejan de cerrar bien, el flujo sanguíneo se vuelve más lento y aparecen el peso, la hinchazón y las venas marcadas. Entre las causas conocidas están la herencia, los años, el embarazo, el peso de más y las horas de pie o sentado sin mover el tobillo. A esa lista se suma el calor, que provoca que la vena se dilate, y en verano el tobillo se hincha más.
- Reducción de sodio
- Fuera del frasco, y con más respaldo que todo lo anterior. Sin embargo, el sodio no está en el salero sino en el pan, en el embutido y en los caldos en cubo, y ahí es donde se recorta.
- Compresión graduada
- Las medias de compresión son la medida con más respaldo en insuficiencia venosa crónica, y encabezan el tratamiento por delante de cualquier crema, la nuestra incluida.