- Ginkgo biloba
- El nombre que más suena cuando se habla de microcirculación, y el que encabeza casi todas estas fórmulas: la idea es acompañar el riego del oído interno, que es tejido muy dependiente de su flujo de sangre. Tiene un matiz que pesa: puede potenciar anticoagulantes y antiagregantes, y se suspende quince días antes de una cirugía.
- Zinc
- El mineral que aparece en casi todas estas listas, y el que no sale de una planta. Su declaración autorizada en la Unión Europea habla del sistema inmunitario y de la función cognitiva. Al comparar frascos, mira la forma: el citrato se absorbe mejor que el óxido, que es la barata.
- Magnesio
- Aparece en casi toda pregunta sobre zumbido. Su declaración autorizada en la Unión Europea habla del sistema nervioso y del músculo, y por ahí es por donde se le busca sentido en este terreno. Los alimentos que más lo traen son las menestras, los frutos secos y la hoja verde, y corregir un déficit real vale por sí solo.
- Vitamina B12 y ácido fólico
- Las dos vitaminas que más se buscan junto al zumbido. Rinden cuando falta alguna, y el déficit de B12 es frecuente cuando la ingesta de carne, huevo y lácteos es baja. Un análisis lo confirma en un día, y con ese número el frasco se elige con criterio.
- Saw palmetto (Serenoa repens)
- El nombre raro de la lista de Audix: donde se lo ve habitualmente es en productos de próstata. Conviene saberlo antes de pagar, sobre todo si ya tomas algo con este mismo extracto.
- Uña de gato (Uncaria tomentosa)
- Liana amazónica peruana, de las plantas más conocidas del país, con fama de soporte antiinflamatorio suave. En un frasco peruano de este rubro es un acompañante habitual.
- Noni y achiote
- Los otros dos amazónicos de la lista. El noni (Morinda citrifolia) es un fruto rico en antioxidantes; el achiote (Bixa orellana) aporta bixina, el pigmento que tiñe media cocina peruana.
- Tomate
- En la lista de Audix figura la fruta entera y no el licopeno aislado, que es su pigmento. Entre las dos cosas hay distancia, y conviene saber cuál de las dos estás comprando.
- Hojas de margarita
- El octavo nombre de la lista de Audix, y el que llega sin especie. Cuando una planta viene con su nombre científico al lado, ese renglón se puede comparar entre frascos; sin él, se toma como lo que es.
- Audiometría
- La prueba que ordena el gasto de toda esta categoría: mide qué frecuencias oyes y a qué volumen, dura una media hora y sale del resultado si tu caso es de lavado, de audífono o de acompañar por dentro. Con ese papel en la mano dejas de comprar a ciegas.
- Hipoacusia
- El nombre técnico de la pérdida de audición, en uno o en los dos oídos. Las pérdidas auditivas se clasifican por origen —conductiva, neurosensorial o mixta— y por cuántos oídos afectan: unilateral o bilateral. De esa etiqueta depende el gasto, porque cada tipo se atiende de una manera.
- Tinnitus o zumbido
- Un síntoma, no una enfermedad: el oído genera un sonido que no viene de fuera. Acompaña a muchos problemas auditivos de la edad, y también aparece con la audición intacta. Su tratamiento va por el lado de la causa y del ruido de fondo que lo tapa de noche.
- Presbiacusia
- El desgaste del oído interno con los años. Empieza por las frecuencias agudas, y por eso lo primero que se pierde son las consonantes y no el volumen.
- Audífono
- En el Perú la palabra sirve para dos aparatos distintos. El de este glosario amplifica lo que todavía entra y se gradúa con una audiometría; los que se enchufan al celular para escuchar música se llaman igual, y con esos el favor se le hace al oído bajando el volumen.